Fases del servicio
El servicio típico de recableado se organiza en fases: inspección inicial para evaluar el estado de la instalación, elaboración de un informe técnico con alcance y prioridades, planificación de la intervención, ejecución de obra y verificación final. Cada fase documenta las decisiones técnicas y los elementos sustituidos o añadidos.
La inspección incluye pruebas de continuidad y resistencia de aislamiento cuando procede, comprobación de protecciones diferenciales y magnetotérmicas, y análisis de capacidades de carga por circuito. Las actuaciones de recableado se planifican para minimizar interrupciones y cumplir con requisitos de seguridad eléctrica.